viernes, agosto 01, 2008

Paella Valenciana Integral


Fácil, muy fácil.

Sacás del freezer los "bichos" de mar y algo de pollo. Picás ajo, cebolla, morrón verde y perejil. Eso más el arroz yamaní (integral) todo a la olla Essen.

Un caldo de pescado más una copa de vino blanco.

Dejar cocinar hasta que el arroz esté ok. Decorar con morrón rojo y aceitunas negras.

Auque no esté hecho en una paellera, yo lo hice para mi amor, así que lo hice pa ella y pa mí.

jueves, julio 24, 2008

Cerdito a la cerveza roja



Esto de comer todos los días lleva su esfuerzo. Hay que reconocérselo a esa persona que todos los días nos acerca un plato de comida a la mesa.

Para ellas/os, les dejo acá una receta, no muy fuera de lo común, pero es algo diferente como para dar una sorpresita. Tampoco pensar que es "GUAU, LA SORPRESA" pero poner un sabor diferente puede hacer que la rutina de sentarse a comer, sea tal vez, una muestra de cariño.

Ingredientes:

Para el plato:
780 grs. de costillitas de cerdo (tres bifecitos);
1 cabeza de ajo;
1/4 morrón rojo;
1 cebolla;
1 cebolla de verdeo;
2 cervezas rojas de 330 cm3;
Sal, pimienta, curry y azúcar a gusto.

Para la entrada y para el acompañamiento:
1 batata
2 papas
orégano y sal a gusto

Cocción:

1. Doramos/sellamos las costillas de ambos lados en un olla (bajita mejor), salpimentar a gusto;
2. Retiramos las costillas doradas;
3. Agregamos la cabeza de ajo (cortadita bien chiquitita);
4. Luego, agregamos la cebolla trozada (es mejor no picada) y el morrón (yo lo metí en trocitos chiquitos);
5. Agregamos la cebolla de verdero (los que saben la trozan en forma de paralelogramos cilíndricos);
6. Al tiempo de reahogo de toda esa preparación, echarle media cerveza;
7. Se evapora el alcohol (el olor se siente mientras se evapora) y agregamos las costillas selladas;
8. Damos vuelta para completar la cocción (está bueno ir vertiendo sobre las costillas el fondo de cocción);
9. Agregar azúcar y curry a gusto.

Las batatas las freí primero, aceite bueno bien caliente, que inunde las batatas, secar antes y después de la fitura, lo mismo para las papas. Como las batatas se frieron rápido las comimos de entrada, y dejamos las papas para acompañamiento.

¿La que queda cerveza y la otra? La tomamos cuando comíamos.

Buen provecho.

sábado, julio 19, 2008

Broto-fort


Excesos y excesos. Algún día había que volver. Y así jué no má. Y era jueves. Entonces, como más de uno debe recordar, los jueves eran: Jueves de Pescados. Y así jué no má. Caminamos hasta las pescadería, de paso a paso, ni modo dar dos de un lado y ninguno del otro, digo paso a paso porque fuimos caminando, como para engañar al cuerpo que se dobla con un signo de interrogación en una oficina casi en penumbras y con miles de partículas de aire que se revientan hacinadas provocando el famoso tufo del encierro, pero esta descripción mejor me la guardo para mi otro blog (Mi Cubículo). Había que caminar. Y así jué no má. Caminamos.

No había gran variedad, no había. Pero la Sandra tiene el ojo clínico de la comida. Buenos filets, a buen precio, bueno ningún precio es bueno en Argentina. Filetes de brótola a $20 el kilo. Y así jué no má. 600 gramos = $12.

Volvimos para la casa. Como fuimos caminando, nos tocaba volver caminando. Y así jué no má, volvimos caminando. Ideas para la brótola. Y de la cabeza de calabaza de mi amor siempre sale una buena idea.

1. Marinar (creo que es marinar a tirarle las cosas a la comida cruda) con limón, y salpimentar a gusto (siempre se dice a gusto como para no joder al que le pone demasiado, porque contra gustos no hay nada escrito, por lo que habría que escribir algo sobre los gustos = bestseller con seguridad);

2. Cortar roquefort, aceitunas negras y nueces en trocitos pequeñitos (todo ito);

3. Esparcir los trocitos del punto 2. por la mitad de cada filete;

4. Doblar la otra mitad del filete sobre la mitad con los trocitos, no hacer de la otra forma, porque los trocitos se desprenden del filete;

5. Colocar al fuego (Ollas Essen) hasta obtener la cocción deseada, gregnado vino blanco a gusto (siempre se dice a gusto como para no joder al que le pone demasiado, porque contra gustos no hay nada escrito, por lo que habría que escribir algo sobre los gustos = bestseller con seguridad);

6. Freir las papas tipo españolas en aceite bien caliente y con cantidad de aceite suficiente para que las papas se pudieran ahogar mientras se hierven;

7. Sacadas y secadas las papas tirar condimento para pizzas en lanzadas al aire como se ve a los chefes en la televishion y poniendo cara como que uno de esto sabe, y mucho.

8. Degustar en familia, en charla amena y sin pelear por quien lava los platos.

Y así jué no má.

sábado, noviembre 03, 2007

Cordero - día de la Madre

Reunión familiar, ocho comensales, día hermoso, día para asar un bicho.



Siete kilos seiscientos gramos de Corderito. Cocción de tres horas, adobado con un pincel de romero y el chimi que hace mi suegra.



No hay mucho más escribir, sólo recordar cómo comimos. Y para reventar, ensaimada mallorquina:

jueves, octubre 11, 2007

Lomito de Atún con puré especiado

El tiempo no pasa, o sí. Las buenas costumbres se afianzan, y quizás algún día (o alguna noche) las pasemos a otros, a los nuestros. Jueves de Pescado, toda una institución para nosotros.

yo preparé la criolla, tomate (somos ricos), cebolla, morrón, provenzal, sal y pimentón colorado. Ale se salió con puré de papas con ajo y perejil.

El vino, lo que quedaba del posteo anterior.

Pechito con morróngüevo

Si ud. llega a su casa a las 4am. No se fue de farra, a esta altura su esposa preferiría eso, acaso sería algo más terrenal, más creíble, más humano. Pero no, ud. se queda trabajando. No, no son horas extras. Es por la misma suma de siempre. Si a ud., le pasa eso, luego tiene que hacer una comida de punta a cabo, o de cabo a punta, el orden de los factores facturan lo mismo. En verdad, le tocarían cosas más grosas. No sé, un viaje, un compacto, flores, un vestido o todo eso en ese orden, o en otro orden. El orden o desorden de los sumandos no es tan importante como los restandos (se dice sustraendos).

Bueno, critique y piense lo que quiera. Al fin y al cabo no hay muchos lectores de estas líneas y menos son las repercusiones de estos posteos.

Me preparé todo, hasta la salsa esa con miel, cebolla, cerveza y mostaza. Provoleta y morrón con huevo adentro. Ah, y la infaltable ensalada. Ah y más infaltable el tinto. Víña de Narváez. No es del candidato a gobernador. Es mío, era. Lo ganamos con la Ale por llamar a Al Pie del Carbón.

Matambrito de cerdo con cebollas asadas

Una vez más cerdo a la parrilla. Un corto fino. No fino porque sea de jáisosáieti. fino porque no es grueso. Matambre de cerdo asado a fuego lento, tan lento como para asar cebollas en rodajas.

Alejandra siempre matizando con sus ensaladas y coronamos con un excelente vino: Finca Flichman Syrah Roble.

Ex lecho del Río Mendoza, la finca de barrancas presenta un suelo dominado por cantos rodados que es ideal para la mejor expresión del cepaje syrah. La vinificación se realiza en tanques de acero inoxidable.

Color rojo extremo, casi morado. A nariz hay especias como el clavo y la canela, con suave sabor a madera. La boca es plena y suave con coco y frutas secas.

Salmón Rosado con berenjenas capresse

Jueves, obligación de pescado. Hace tiempo que quería probar el salmón rosado. Carito, caro, carísimo. Bueno, quizás sea el precio que vale. Pero no vale la pena. Es el más grasoso de los pescados. No lo digo yo, lo escribo yo. Lo escribo por pata de ganso. De todos modos lo disfrutamos, porque lo hicimos a las brasas con leña. Acompañamos con berenjenas asadas capresse y salió una buena combinación.

El vino tinto y mío. No solo porque lo compré, sino porque lleva mi nombre. ¿Se ve? Vino rojo, añejado en barricas de roble. Elaborado artesanalmente en Valle Sud del Atuel, General Alvear, Mendoza.

En suma, muy buen pesacado, grasa de clase alta. Buen vino, de Mendoza y mejor nombre. La única compañía posible, y un jueves de pescado más.

Métale al fósforo nomá.

Pizza con Champagne

Me faltaba meter las manos en la masa. Así, literal, completamente. Y llegó el día. Yo estaba plácidamente engatusado por la internet, adicta compañía de cada momento libre (de otro modo no estaría hecho esto blog). Una dulce voz, la dulce voz, me pregunta si quiere amasar pizza. La tentanción de decir no, seguir ahogado en la red de redes, y luego reclamar que la dulce voz no me enseña a amasar pizza es grande. Pero ya vine haciendo eso por largo tiempo. Consecuencia, manos a la masa, lógica consecuencia.

Amasar me parecía toda una complejidad. Y en el momento de hacerlo, me dije, estos que amasan se la llevan fácil. Pero ahora no me recuerdo ni los pasos, ni las cantidades, ni nada. Ya lo recordaré y les daré la receta.

Pizza con champagne, una fórmula para denominar los años fáciles de las importaciones baratas y la maquinita de producir dólares a granel. La pizza de siempre, pero acompañada de burbujeante francés. Imagen y caricatura de la burguesía de los años noventa.

Cordero Asado

Esto es casi un clásico. Cordero entero, pequeño pero entero. Encima me lo vendieron sin abrirle el esternón. Y ya era hora de ponerlo al fuego. Porque fue un viernes, motivas para festejar algo en familia. Así que, cuchilla en mano y a modo de hachazos, zas, abierto.

Fuego lento, bien lento. Había chorizos de pollo y de cerdo con gancia. Pero el plato fuerte fue cordero. Casi tres horas de cocción. Tirando del hueso, se caía la carne con suave desliz, señal de una cocción pareja, dócil, completa.

El vino tinto de primer nivel, no salió en la foto, pero creánme que fue de los mejores que se tomaron en casa.

Arroz del Bosque

Ensalada cruda. De lo que sea, no importa mientras esté bien lavada. Nunca se sabe cómo uno está con la toxo, y quizá te caiga de imprevisto una embarazada a comer. Si bien es poco probable, mejor lavar bien todas las hojas verdes. La idea de la ensalada es comerla antes de la comida. No sólo va dando saciedad, sino que además protege el sistema inmunitario intestinal que es atacado por las comidas cocidas. Bueno esto último los digo yo, y la verdad que no creo que sea verdad. Pero si se debe proteger, algo o alguien lo debe atacar, ¿no?

Luego, el arroz del bosque. No es cualquier arroz. Es integral. Cocción lenta, lentamente agregando agua y el toque de distinción con los hongos. Por eso le llamamos del bosque.

El vino sanjuanino, pero no resero. Finca Las Moras. Ciento por ciento Malbec. Proviene de un clima desértico, por lo que resulta de buen cuerpo, dosificado con delicados frutos rojos. Humo y vainilla redondean un excelente sabor y balance con un inteligente paso por roble.

Postre. Sí, postre también. Frutillas, kiwis y pasas de uvas. La Ale es así, se mandó esta comida, balanceada, completa, diferente, inteligente, sabrosa. Tal como es ella. Yo no hice nada, bueno elegí el vino y me vacié la copa, y los platos. Ah, y subí esto al blog.

domingo, septiembre 02, 2007

Nutria al disco


Este plato viene al blog y tampoco lo hice yo. Pero amerita su publicación por lo exótico, al menos para mí. Nutria. Nunca había comido y no creía que se comían. Pensaba que sólo se usaban para hacer tapados de piel (de nutria). Pero bien dice José Hernández en el Martín Fierro (y de casualidad también aparece mencionada nuestra comensala, ¿premonición?):

El alimento no abunda
por mas empeño que se haga;
lo pasa uno como plaga,
ejercitando la industria,
y siempre como la nutria
viviendo a la orilla del agua.

En semejante ejercicio
se hace diestro el cazador:
cai el piche engordador,
cai el pájaro que trina;
todo bicho que camina
va parar al asador.

Así que nos invitaron a comer nutrias. En este caso no fue al asador, sino al disco de arado. Lo preparó el Fabi. Bien caliente el disco, lo dora con ajo, sella las presas, las quita, reahoga cebollas, echa medio litro de vino tinto, mete las nutrias nuevamente, agrega puré de tomates, las papas, las zanahorias, y fuego, siempre fuego debajo del disco.

Esta vez no hice nada, bueno, llevé el vino, lo abrí y me lo tomé. No sé hacer rimas, pero "tomé" rima con Malbec.

Quizás me compre un disco y prepare recetas similares a ésta con bichos que caminen y que no paren en el asador, sino que sigan dando vueltas en el disco.


Atún con bocados de acelga

Este blog nació por una necesidad de cuidarme con las comidas, para lograr el objetivo de bajar los triglicéridos y el nivel de colesterol. Sí, ambos estaban elevados y deben estarlo. Porque, como pudieron notar, algunos (muchos) de los últimos platos publicados acá, no eran nada parecidos a los primeros que dieron origen.

Para retomar ese cauce perdido, y aunque fue Alejandra quien preparó la cena, publicamos este Atún con bocados de acelga.

El atún a la plancha, bien caliente antes de ponerlo. Se ganan dos cosas: 1. no se pega, 2. se lava mucho más fácil.

Otra cuestión es desmitificar el tema de las frituras. La fritura con aceite bien caliente y cuidado, no hace mal. Cuidado significa ir sacando lo residual que va quedando de lo que se está friendo.

Algo hice, che, la criolla que está encima del pescadito. Además, abrí el vino.

lunes, agosto 27, 2007

Pechito a la mostaza con ensalada multicolor

La cosa es así. Salgo de la oficina y voy y compro algo para la parrilla. No importa qué, ni con qué se puede acompañar ni con qué se tomará. Y así fue. El jueves salí de la oficina, pasé por la carnicería y dame lo que tengas. ¿Pechito de cerdo? Y daaaaaaaaaaaalllllllleeeeeeeeeee.

El tema es prender el fuego. Entonces, encendí el fuego y meta mate con la Ale. Charla que te charla, pongo la carne al fuego y lento lento se va cosiendo.

Le tenemos que poner algo diferente arriba, dijo la patrona. Y dddddddddaaaaaaaaaaaallllllleeeeeeeeeeeee, le dije yo. Pisó un ajo (entiéndase una cabeza), le agregó mostaza en polvo y aceite. Quedó picantito. Para colmo la ensalada que la hizo con todo lo que había, le metió acheto (lo escribo así para que lo lean bien, porque nadie iba a leer aSeto), por lo que ni la ensalada refrescaba.

Pero había vino que había sobrado de la preparación de la fondiú. Blanco, refrescante chardonnay de las bodegas Tittarelli. Mendocino amarillo de nítidos reflejos verdosos, con dejo de humo y pan tostado.

Fondiú de Queso (y fuego)

Dado el éxito de la fondiú anterior, invitamos a degustar este delicioso plato a mis señores suegros.

Toda iba de maravillas, la mezcla de los quesos estaba a punto, la panceta cortadita, los salamines apetitosos, las verduritas esas estorbando, el vino abierto y aireándose. Me suegra trajo pan casero mallorquén, sin sal, pero estaba muy bueno.

Todo iba bien, hasta que comienza a gotear el quemador y la madera toma fuego. Yo seguía comiendo, esperando que el alcohol se quemara y ya. Pero lejos de eso, goteaba aún más. Ya cuando todos se desesperaban, tomé el toro por las astas y apgué todo.

Alguna que otra recomendación para el futuro, como ser no colocar tanto alcohol en el quemador y no soplar el fuego si no que es mejor ahogarlo y seguimos con el deleite, aun cuando el queso se comenzó a hacer grumos.

De nota el vino tinto, Nieto Senetiner Malbec, añejado en roble francés. Un rojo profundo y elegante. La etiqueta dice que en boca es de buen cuerpo, armónico y sensual. Pareciera estar describiendo a mi esposa en vez de describir el vino.

Pizza de Rúcula con Panceta

El domingo pasado volvíamos del supermercado. Ya era medio tarde como para preparar algo, así que o quería pedir pizza. Pero dije: "me comería una pizza", creyendo que con el poco tiempo que quedaba para la cena la íbamos a pedir. Círculo perfecto de grasa grasienta de pizzería de barrio. Pero no. Teniendo a la Ale en casa, todo es casero. Apenas si dio el tiempo para que se enfriara el vino balnco espumante.

Ale amasó y lavó la rúcula. Yo preparé un poco de salsa, y agregamos un poco que nos había regalado mi hermana que las prepara artesanalmente. Rayé la muzzarella y agregué mi toque colesterolísitico con la panceta.

Cordero con Papas

Hacía un tiempo que no encendía fuego, o eso creo. A veces me parece que no hago asado como por varios días, pero en verdad no recuerdo bien. No es que tenga mala memoria, pero quizás sí mucho colesterol en las arterias.

En fin, la semana pasada hicimos este pedacito de cordero a la parrilla con un aliño de verdes. Ya ni recuerdo que le pusimos. Las papas a la parrilla ya son un clásico, junto al vino y a la ensalada.

sábado, agosto 11, 2007

Bife de Chorizo con Ensalada Criolla y papas y batatas asadas al tomillo


Vuelta a la carne, rojo manto de colesterol y receptor de sal. Es cierto, no hay que exagerar.

Una porción de 300grs de bife de chorizo, sin misterios, sin grasa, sin dudas: fuego lento con carbón y leña. Papas y batatas en rodajas con baño de tomillo y aceite (esto lo prepara la Ale). La ensalada con tomate, morrón y cebolla, ni idea porque le llaman Ensalada Criolla a eso.

Vino tinto Picada 15, muy bueno desde la Patagonia.

Salud y buen provecho.

jueves, julio 26, 2007

Fritata de Coliflor

No tengo dudas que se puede disfrutar de cualquier comida. Aunque se trate de coliflor. No era tarde, y la vi preparando algo. Me acerqué, el aroma (léase olor) era inconfundible. Ahora que merodeo cerca de la cocina ya algunas cosas reconozco. ¿Coliflor?, me pregunté. Generalmente van de acompañamiento, pero ella lo tenía como plato principal. Le agregó queso y quinua. Tranquilos yo tampoco sé que es la quinua y también me pregunté: ¿Queso? con lo caro que está.

Tenía dos caminos. Uno, el común, el del macho argentino: reclamar y pedir la carne. A la plancha o la cama, pero carne sería necesario. No tomé este camino, porque no soy común ni ordinario (soy más ordinario, por eso soy extra-ordinario) y tampoco soy macho. Argentino sí soy, pero ya hablo una mezcla latinoamericana que se me pega, se me pega [y nunca despega (el tema del verano sí era más peligroso que el sol)]. Entonces tomé el camino dos. Corté los tomates y las aceitunas, los puse en el plato en un intento de decoración y tuvo su efecto: la hermosa sonrisa de la mujer más bella (un poco de frases cursis quedan siempre bien, siempre que uno lo sienta de verdad).

Vino Picada 15 de Neuquén. Carbenet Sauvignon de buen porte y mejor precio. De la nada, de un colifror, surgió una cena amena, cordial y feliz. Algo que está bueno vivir.

Pescadito

¡¿Qué?! ¿Cansada otra vez? Pero hoy sí es tarde le dije. Ni modo, a la cocina. Había un poco de ensalada, un poco de papas, un poco de salsa. Listo vuelta y vuelta el filet, pimienta y sal, y a comer. El vino blanco Chardonnay estaba fuera de la heladera, pero con las bajas temperatura de estas épocas lo tomamos así, de una.