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sábado, junio 02, 2007

Ñoquis con salsa de espinacas

29, día de los ñoquis. Ni idea porqué se inventó eso, habrán sido los fabricantes de pastas frescas para saber cuándo producir ñoquis.

Alejandra se preparó unos ñoquis caseros de papa con una salsa de espinacas, sin usar nada de salsa blanca, lo que la hizo suave, sana y riquísima.

Vino tinto, como casi siempre. Malbec. Muy bueno.

¡Felices Ñoquis! (exclúyase a los políticos que no trabajan, a esos los aborrecemos).

lunes, mayo 28, 2007

Spaguetti Integral al Filetto


La pasta integral tiene más proteína y menor contenido calórico. El filetto es fato en casa, con los tomates rallados, zanahoria, cebolla, ajo, perejil, albahaca de la huerta, cebolla y salpimentada a tiempo y gusto.

Vino de uva Sangiovese, orgánico.

Llego la Alejandrita a casa y la cena ya estaba resuelta, sin carne, intregral y orgánica. Gané varios puntos.

domingo, mayo 06, 2007

Ravioli filetto


Domingo, amanece perezoso y nublado. El gris alimenta a la pereza. Día especial para pastas. Además quedó algo del vino salteño y algunos cortes de cordero así que ideal para un filetto fato al corderi.

Seleccionamos los tomates perita más maduritos, los cortamos por un lado y los rallamos (en el rallador), una técnica para no pelar, picar y cansarse. Esto es de diez, queda listo para la olla. Picamos un diente de ajo, albahaca, cebolla de verdeo y todo a reahogar. Reahogado agregamos los tomates y el cordero.

La pasta fresca de la casa que nos gusta, un hervor y a disfrutar, previo rocío del reggianito, que da a las pastas un sabor especial.

domingo, diciembre 17, 2006

Ravioli dello Adriático

Lluvia, agua, lluvia, barro, lluvia, árboles caídos, lluvia, nubes negras, lluvia. Comer hay que comer. Pastas frescas, sí eso, pastas frescas. Vamos y compramos unos ravioles de espinaca y pavita. La lluvia para y no nos mojamos, la cabeza, porque los pies pisan agua, barro, esquivan árboles y se ven amenazados por nubes negras.

Toca preparar la salsa mientras ponemos a hervir el agua. Me calzo el delantal que me regalaron, parezco todo un chef de programa trucho de cable. Hoy con ustedes el reconocido chef italiano don Gabrielle Spinázzola, así con tilde en la á como se pronuncian los apellidos bien tanos. Con esa introducción inventamos un salsa del Adriático. Si con albahaca, tomate, aceitunas negras y queso es Capresse, le metemos zanahoria, cebolla de verdeo, morrón y como el queso es parmesano, y creo que Parma está en la región que da al Adriático, le llamamos así. Si la región da a otro lado o la salsa lleva otro nombre o lo que sea, ni modo, para el programa trucho de cable va de diez.

Tres tomates, le cortás una punta y los rallás, sí con rallador, ¿con qué más? Así, ya tenés la base de la salsa. Las zanahorias las rallas también, no hacés como hice yo que las corté en cubitos chiquitos y como ya era tarde no daba por esperarles la cocción. Para el programa trucho de cable diremos que era salsa con zangoria crujiente. Así, mal pronunciado suena más italiano. La cebolla de verdeo va bien picada, lo mismo que la albahaca y el morrón. Las aceitunas en tiritas, como para decorar.

La cebolla, la zanahoria y el morrón a reahogar en fuego fuerte. No sé porqué se dirá reahogar, porque no lleva agua, no agrego aceite y el poco jugo que emanan se evapora. En fin, para el programa de cable este comentario lo omito. Quizás lo editen, no sé. Ah, ¿vamos en vivo? Entonces no debiera hacer tantos silencios. Metemos la salsa de tomate. Si no hubiéramos puesto la zangoria estaría hecho en minutos. Esa era la idea, porque el programa es de pocos minutos. No es un programa, en verdad. Se trata de un micro dentro de otro programa. Listo, se nos ocurre lo de zangorias crujientes. Agregamos un toque argentino, le metemos un chorrito de vino tinto Malbec. Esta botella no se termina más, debe tener dos litros en vez de los famosos 3/4 de todos los totín. Los ravioles se hacen enseguida, suben a la superficie como peces que se hierven y muertos flotan. Los pescamos, para no tirar el agua caliente por si queremos repetir. Para la última porción hacemos como la abuela cuando hacía las pastas para todos y lo colamos.

Los ravioles, la salsa, agregamos la albahaca y las aceitunas. Cae el parmesano como bendición de lluvia en campo seco. Se sirve en copas lo que queda del vino. Se come, se disfruta, se vive. Vuelve a caer la lluvia. Lluvia, agua, lluvia, barro, lluvia, árboles caídos, lluvia, nubes negras, lluvia. Se corta el cable. A dormir la siesta.

sábado, diciembre 02, 2006

Fussile Pestopatutti


Hambre, mucho hambre le dio a mi esposa a eso de las 12:30 cuando me disponía a mi momento, mi propio espacio de boludeo virtual. El clima estaba bien pesado, algo que solo los habitantes de esta latitud entendemos. Temperatura alta, sin brisa ni viento, nublado gris, de sol escondido como avergonzado. Y humedad, dicen que lo mata es la humedad. Difícil de creer, porque si fuera cierto este sería mi epitafio. De todos modos, hora de comer, esposa con hambre, alimento para este blog.

Agua a hervir, fussile (son fideos pero el paquete dice fussile, así que: fussile), albahaca, perejil y ajo picado. Alejandra corta una nueces y unas aceitunas negras. Queso rallado a gusto y tenemos unos fideos al pesto, pero para este blog los bautizamos Fussile Pestopatutti.

lunes, septiembre 11, 2006

Gomitos integrale con salsa di mare



Pasta integral 100% de trigo candeal. Gomitos son coditos en italiano, y la salsa di mare es por los camarones, las rabas y los mejillones. La salsa es de tomates naturales, morrón, zanahoria, cebolla, perejil, ajo, albahaca, salpimentada a gusto y un toque de zúcaro para esconder la acidez.

Primero de lo primero, pelé (y me peleé los tomates, cuatro, y los piqué. Una zanahora, medio morrón, media cebolla, todo picadito. Alejandra ayudó con la albahaca, el ajo y el perejil. ¡Ah! Y con el orden para hacer la salsa. Primero se re-ahogan la cebolla y el morrón. Luego se agregan el ajo, la zanahoria y los tomates. Más tarde el perejil, la albahaca, la infaltable hojita de laurel y un toque de vino tinto.

Los frutos de mar los agregamos a la salsa y los coditos integrales a 3/4 de cocción también, así todos los ingredientes se completaron a fuego intenso todos juntitos. Las rabas pasaron previamente por un hervor de agua y leche.

Tinto el vino, siempre una copa. Cabernet Sauvignon de Finca La Escondida de Viñas Andean. Resguardado por la naturaleza, al pie de la cordillera de los Andes, se erige oculto, casi tímido, este noble terroir, oasis encantado que -hasta hoy- escondía el secreto de los mejores vins cuyanos. En su aroma y sabor recuerda, cuando joven, a frutas secas, pimienta negra y cassis. Luego al madurar, aparecen coco, tabaco, vainilla y café como matices de aroma y sabor que le confieren una gran personalidad. Frutos cosechados de su exclusivo viñedo y criado en barricas de roble durante un año.

El plato estuvo bárbaro, pero lo mejor pasó después...