Mostrando las entradas con la etiqueta Pescado. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Pescado. Mostrar todas las entradas

sábado, julio 19, 2008

Broto-fort


Excesos y excesos. Algún día había que volver. Y así jué no má. Y era jueves. Entonces, como más de uno debe recordar, los jueves eran: Jueves de Pescados. Y así jué no má. Caminamos hasta las pescadería, de paso a paso, ni modo dar dos de un lado y ninguno del otro, digo paso a paso porque fuimos caminando, como para engañar al cuerpo que se dobla con un signo de interrogación en una oficina casi en penumbras y con miles de partículas de aire que se revientan hacinadas provocando el famoso tufo del encierro, pero esta descripción mejor me la guardo para mi otro blog (Mi Cubículo). Había que caminar. Y así jué no má. Caminamos.

No había gran variedad, no había. Pero la Sandra tiene el ojo clínico de la comida. Buenos filets, a buen precio, bueno ningún precio es bueno en Argentina. Filetes de brótola a $20 el kilo. Y así jué no má. 600 gramos = $12.

Volvimos para la casa. Como fuimos caminando, nos tocaba volver caminando. Y así jué no má, volvimos caminando. Ideas para la brótola. Y de la cabeza de calabaza de mi amor siempre sale una buena idea.

1. Marinar (creo que es marinar a tirarle las cosas a la comida cruda) con limón, y salpimentar a gusto (siempre se dice a gusto como para no joder al que le pone demasiado, porque contra gustos no hay nada escrito, por lo que habría que escribir algo sobre los gustos = bestseller con seguridad);

2. Cortar roquefort, aceitunas negras y nueces en trocitos pequeñitos (todo ito);

3. Esparcir los trocitos del punto 2. por la mitad de cada filete;

4. Doblar la otra mitad del filete sobre la mitad con los trocitos, no hacer de la otra forma, porque los trocitos se desprenden del filete;

5. Colocar al fuego (Ollas Essen) hasta obtener la cocción deseada, gregnado vino blanco a gusto (siempre se dice a gusto como para no joder al que le pone demasiado, porque contra gustos no hay nada escrito, por lo que habría que escribir algo sobre los gustos = bestseller con seguridad);

6. Freir las papas tipo españolas en aceite bien caliente y con cantidad de aceite suficiente para que las papas se pudieran ahogar mientras se hierven;

7. Sacadas y secadas las papas tirar condimento para pizzas en lanzadas al aire como se ve a los chefes en la televishion y poniendo cara como que uno de esto sabe, y mucho.

8. Degustar en familia, en charla amena y sin pelear por quien lava los platos.

Y así jué no má.

jueves, octubre 11, 2007

Lomito de Atún con puré especiado

El tiempo no pasa, o sí. Las buenas costumbres se afianzan, y quizás algún día (o alguna noche) las pasemos a otros, a los nuestros. Jueves de Pescado, toda una institución para nosotros.

yo preparé la criolla, tomate (somos ricos), cebolla, morrón, provenzal, sal y pimentón colorado. Ale se salió con puré de papas con ajo y perejil.

El vino, lo que quedaba del posteo anterior.

Salmón Rosado con berenjenas capresse

Jueves, obligación de pescado. Hace tiempo que quería probar el salmón rosado. Carito, caro, carísimo. Bueno, quizás sea el precio que vale. Pero no vale la pena. Es el más grasoso de los pescados. No lo digo yo, lo escribo yo. Lo escribo por pata de ganso. De todos modos lo disfrutamos, porque lo hicimos a las brasas con leña. Acompañamos con berenjenas asadas capresse y salió una buena combinación.

El vino tinto y mío. No solo porque lo compré, sino porque lleva mi nombre. ¿Se ve? Vino rojo, añejado en barricas de roble. Elaborado artesanalmente en Valle Sud del Atuel, General Alvear, Mendoza.

En suma, muy buen pesacado, grasa de clase alta. Buen vino, de Mendoza y mejor nombre. La única compañía posible, y un jueves de pescado más.

Métale al fósforo nomá.

domingo, septiembre 02, 2007

Atún con bocados de acelga

Este blog nació por una necesidad de cuidarme con las comidas, para lograr el objetivo de bajar los triglicéridos y el nivel de colesterol. Sí, ambos estaban elevados y deben estarlo. Porque, como pudieron notar, algunos (muchos) de los últimos platos publicados acá, no eran nada parecidos a los primeros que dieron origen.

Para retomar ese cauce perdido, y aunque fue Alejandra quien preparó la cena, publicamos este Atún con bocados de acelga.

El atún a la plancha, bien caliente antes de ponerlo. Se ganan dos cosas: 1. no se pega, 2. se lava mucho más fácil.

Otra cuestión es desmitificar el tema de las frituras. La fritura con aceite bien caliente y cuidado, no hace mal. Cuidado significa ir sacando lo residual que va quedando de lo que se está friendo.

Algo hice, che, la criolla que está encima del pescadito. Además, abrí el vino.

jueves, julio 26, 2007

Pescadito

¡¿Qué?! ¿Cansada otra vez? Pero hoy sí es tarde le dije. Ni modo, a la cocina. Había un poco de ensalada, un poco de papas, un poco de salsa. Listo vuelta y vuelta el filet, pimienta y sal, y a comer. El vino blanco Chardonnay estaba fuera de la heladera, pero con las bajas temperatura de estas épocas lo tomamos así, de una.

jueves, junio 07, 2007

Trucha al ajillo

De a dos. Ella hizo una, yo la otra. Una trucha para cada uno.

Se pica un ajo, se salpimenta las truchas y se le pasa el ajo, como si se las untara. Mientras tanto, yo pico cebolla, cebollita de verdeo y morrón. Se dora todo antes de agregar el arroz ya hervido.

La plancha a calentar, con aceite de oliva. La trucha del lado de la carne y se termina la cocción a fuego lento.

Ensalada de rúcula, tomates cherry y semilas de girasol.

Cenamos con lo último del vino de esta semana. Ya es tiempo de abrir otro, quizás el sábado.

sábado, junio 02, 2007

Corvina Asada

Un recuerdo de los Jueves de Pescado. El mar nos regala una gran variedad de manjares, y la corvina aún no la habíamos probado. Pues, entonces, corvina.

En la Pescadería te la preparan lista para cocinar. La pedí limpita para la parrilla. Me aconsejaron cocción lenta y me advirtieron de la gran cantidad de espinas. Yo encontré una espina sola (¡cuac!).

Las brasas se encienden lenta, parcimoniasamente. Conocen su destino, lo comprenden, pero aún así enardecen. Agregué unos leños de ñandubai. Dicen que es la mejor madera para leña, porque da sabor y su fuego es duradero. El frío de la noche se reduce, las brasas ganan el calor del ambiente, mientras pico morrón rojo, verde, cebolla de verdeo y tomates. Alejandra le agrega el aceite. Cortamos papas en rodajas, Ale le agrega aceite y romero.

Ella prepara una ensalada, sirvo el vino (el tinto malbec) que sobró de los ñoquis) y pongo a asar la corvina. Primero del lado de la carne, a fuego bien fuerte. Las brasas queman como nunca. Lo doy vuelta, agrego la criolla subo la parrilla a una buena altura. Agrupo las brasas para que se cocinen las papas (ah, no lo dije pero van a la parrilla también). Es cuestión de tiempo para degustar uno de los pescados más ricos (y baratos) de los Jueves de Pescado.

domingo, mayo 27, 2007

Fritata del Mar


Ya soy amigo del pescadero. Me recomienda mariscos y algún filet para hacer una fritata. ¿Fritata? Nombre de restorán para decir fritanga. Dale que va, frito todo es más rico.

¿De qué la hicimos?

Las típicas rabas (e típico cornalito se pegó un faltazo), el desconocido cachete de abadejo (de esto no siempre hay porque hasta que juntan tantos cachetes), el filet de lenguado que no comimos, calamaretis (es un bolonqui limpiarlos), los carísimos langostinos, y como medio litro de aceite mezcla.

La cerveza rica artesanal que guardábamos para una amigo, la hicimos percha con la fritata. Es que re daba, como diría algún jovenzuelo porteño. Tranquilos, ya compramos más cerveza.

Lenguado al Pesto



Salís temprano de la oficina. Tenés tiempo para comprar carne, encender fuego, invitar amigos y comerte un regio asado. Pero es miércoles, y hacés cuentas. No de guita, sino de triglicéridos y de colesterol. Rápidamente, te das cuenta que es mejor cruzar la calle y enfilar para la pescadería.

Ya probaste todo, la trucha original, el caro salmón (rosado), el barato también (blanco), abadejo en filet, la típica merluza lo mismo en filet, la desconocida trilla y algunos pescados más (olvido a propósito el mero con esmero). ¿Lenguado? Ah, puede ser. Es. Lo comprás.

Llegás a tu casa, está tu esposa que da mil vueltas. No le gusta que le vengas con la cosa resuelta y con miles de ideas que no se pueden materializar. Le digo que es mejor tener muchas ideas a que la cabeza no funcione. Está de acuerdo, y me aconseja que elimine unas cuantas boludeces de mi cabeza, de paso dice, ya que te funciona.

La idea del pesto le cae en gracia, es rápida, sencilla y le gusta el sabor. Picás un ajo, albahaca, aceitunas negras, todo con aceite de oliva y las nueces en pequeños trocitos. El lenguado a la plancha, sin darlo vuelta. Cuando esta blanco le agregás todo el pesto. La ensalada la dejás que la haga tu jermu.

¿Vino? No, hoy no vino, sólo agua.

domingo, mayo 06, 2007

Abadejo salseado con puré rústico


Viernes, día de reláx, de semana terminada, de objetivo cumplido, de miles de horas extras regaladas a la empresa y quitadas a la familia. Nada puede compensar eso. Nada. Sólo queda disfrutar lo que resta del día. Y lo que resta es el momento de la cena.

¿Y qué mejor que abrir un excelente vino? Esos que quedan guardados para un momento especial. ¿Algo más especial que una cena con el amor de tu vida?

Abrí un Malbec Luigi Bosca. Sus tintes rojos intensos definen el erotismo en el aire. Sus guindas y ciruelas bailan en nuestro paladar y dejan su roble francés como nota de madurez de nuestros corazones.

Mientras tanto los filetes de abadejo se cuecen a la plancha a fuego firme. Ni muy suave, ni muy fuerte: firme. Una salsa que ha quedado perdida en la heladera servirá para darle un toque diferente. Las papas se hacen al vapor y ya tenemos aceitunas, reggianito y albahaca picadas para darle el toque de rústico.
La vida está llena de sabores, más sabrosos cada vez cuando se disfrutan con quien se ama. Abadejo salseado con puré rústico, fue la opción de esta noche.

viernes, diciembre 22, 2006

Mero con esmero


Mundial 90, Italia, cuatros de final, Argentina-Yugoslavia, definición por penales. Argentina vence gracias al milagroso Goycochea. En el camino al triunfo el Diego malogra, yerra, falla. Y aunque terminaron victoriosos el tipo se debió sentir mal.

Yo no soy el Maradona de la cocina, aunque en algún momento casi tengo que ponerme el anillo gástrico. Pero si las cosas no me sales como creo que puedo, íjole, ándale, órale, que me pongo como el Diego cuando erró.

Los Jueves de Pescado se adenlantaron a los miércoles. No quiero repetir recetas. Escojo "mero" porque ya pienso en la rima del título. mero con esmero. El pescadero dice que sirve para la parrilla. Van con sal, pimienta y un baño de limón con menta picada y vino blanco. Fuego lento, no quiero que se cocine antes que las batatas. No quiero, pero no todo lo que uno no quiere sale como uno no quiere. Las brasas tienen vida propia y deciden suicidarse con el aire un poco más rápido. Siempre está bien caerles con la responsabilidad al carbón.

Comer comimos, aunque algo del pescado quedó crudo, aunque las batatas quedaron secas, aunque la pimienta no se sintió, ni la menta, ni el limón, ni nada. Pasar a la semifinal, pasamos a la semifinal. Yo, como el Diego, con mi bronca por no obtener el resultado a mi modo. Alejandra feliz, como el Goyco en aquellas atajadas épicas, por su elección del espumante dulce blanco.

viernes, diciembre 15, 2006

Trucha Parmesana



Viernes, comienza el finde. En Ballester hace calor y la humedad lo mata todo, menos a los mosquitos. El cuerpo pide algo fresco, como un sandwich y una cerveza, pero ya había comprado las truchas.

Tomando mate y encendiendo el fuego, la temperatura ambiental roza los cuarenta grados.

Toca salpimentar a gusto las truchas, una para cada uno de los comensales. A fuego lento se cuecen en treinta/cuarenta minutos, cuando la carne de pesacado se desarma sin esfuerzo quiere decirnos que está lista para degustar. Antes de que ello ocurra, lavo y pico unas hojas de albahaca, rallo un trozo de queso parmesano y agrego unas aceitunas negras. Colaboro con la ensalada, rallando zanahorias y fileteando los rabanitos. Alejandra lava y corta la lechuga para agregar finalmente unos tomatitos cherry.

El vino ya está abierto, es el malbec Tittarelli que sobró del domingo (conservado en la heladera).

Sacamos la foto y es el momento de sufrir, esperar, aguardar el vedericto de ella: "está perfecto". "Gracias", respondo, y los dos con sonrisa cómplice disfrutamos de una hermosa y gustosa cena.

viernes, septiembre 29, 2006

Salmón Rosado con arroz


Ya sé, ya sé, y casi ya es un obligación. Sí, hubo pescado, así que los Jueves de Pescado continuan. Esta fue la semana número siete de degustación de las ofrendas de nuestro mar o del mar de otros, aunque entiendo todo como nuestro, bueno, como tenga que ser es. Decía que fue la séptima semana, por lo que los diferentes pescados que conozco medio que se van agotando. Para recapitular ya hicimos salmón blanco(dos veces), gatuso, pollo de mar, abadejo, corvina, y el salmón rosado de ayer. Apelo a vuestro conocimiento para aconsejar nuevos platos. Sé que queda mero a la parrilla, lenguado a la plancha, pejerrey (aunque no sea de mar, podría comprarlo en Mar del Plata, o en Mar de las Pampas, o en Mar de Ajó, o en Mar Chiquita, o en Marcos Paz) al horno. Otros menos conocidos, pero que he leído en la pescadería, sería la palometa y algún otro que no logro recordar. Bueno, solicitada la ayuda, les cuento lo del salmón de ayer.

Salí de carreras, como dicen los españoles, y compré dos bifes de salmón rosado. Dicen que era chileno, así que tuve que pagar un precio alto por él. Ciertamente, entre el gusto, la facilidad para cocinarlo y el evento favorable que su piel (o como sea que se llame lo que recubre la carne) se desprendió fácilmente de la plancha, haciendo fácil su lavado. Bueno así fue, a la plancha vuelta y vuelta. Sin mayor olor, ni humo ni nada. Menos de veinte minutos. Lo que llevó un poco más de tiempo, cerca de una hora, fue la especie de risotto que preparó mi esposa con arroz integral, cebolla y pancenta (tocino, bacon) a fuego lento y agua caliente adicionada a medida de su evaporación y/o absorbción del arroz.

Como de costumbre, un tinto (no es café, aclarado porque este blog también se lee en otras latitudes). Este Cabernet es un vino joven de buena estructura apto tanto para consumo inmediato, o para disfrutar dentro de los próximos 2 o 3 años.
De color rojo intenso con aromas que combinan frutas rojas y especias con notas de pimiento asado. En boca es suave pero intenso.

viernes, septiembre 22, 2006

Salmón napolitano con fritas



Salmón blanco, un corte tipo bife de buen gusto y textura. Algunas espinas, pero el corte se deja degustar. Cocina en la Essen teflonada, así sólo salpimentado. Antes, había pelado y cortado unas papas. Alejandra picó dos tomates, ajo, cebolla y a reahogó lo que sería salsa. Yo agregué unas hojitas de albahaca. Mientras se freían las papas, dimos vuelta el pescado, y agregamos la salsa y la muzzarella sobre ellos. Al rato, cenamos nuestro Salmón napolitano con fritas.

El vino tinto, absolutamente puro, tiene características esenciales que lo hacen diferente. Está elaborado solo con uvas finas de cepajes importados de Francia e Italia, especialmente seleccionadas, obtenidas mediante cultivo ecológico y orgánico. Ha sido envasado después de un proceso de elaboración tradicional, con crianza en vasija y botella. Para conservar en su máxima pureza el aroma y el sabor del varietal, la técnica enológica prescinde de la madera.

viernes, septiembre 15, 2006

Filet de Corvina con puré especiado



Siguen los jueves de pescado. Una sana costumbre como era la Cepita. Para quien no se acuerde o no sepa, la publicidad era "Cepita, una sana costumbre", aduciendo a las virtudes de sanidad de la bebida.

Ayer preparamos Filet de Corvina con puré especiado con pimentón, mostaza y perejil, acompañado con unas cebollitas coloradas glacé en vino tinto.

Los filetes los condimentamos con sal, pimienta y limón y fueron vuelta y vuelta a la plancha. Las papas cocinadas al vapor, las pelamos y las hicimos puré, especiándolo con pimentón, mostaza y perejil. Previamente, habíamos cortado las cebollas coloradas y las reahogamos con un poco de vino tinto.

Justamente el vino tinto fue el mismo del lunes pasado. Cabernet Sauvignon de Finca La Escondida de Viñas Andean. Resguardado por la naturaleza, al pie de la cordillera de los Andes, se erige oculto, casi tímido, este noble terroir, oasis encantado que -hasta hoy- escondía el secreto de los mejores vins cuyanos. En su aroma y sabor recuerda, cuando joven, a frutas secas, pimienta negra y cassis. Luego al madurar, aparecen coco, tabaco, vainilla y café como matices de aroma y sabor que le confieren una gran personalidad. Frutos cosechados de su exclusivo viñedo y criado en barricas de roble durante un año. Una copa diaria hace bien al corazón y al bolsillo de la Bodega.

viernes, septiembre 08, 2006

Abadejo Blue Cheese con terrina de quinua



Decir "todos los jueves comeré pescado" puede ser algo fácil. Ahora, intentar cumplirlo sin que resulte algo monótono, aburrido y sin gusto, requiere de un grado de creatividad y voluntad superiores. Sí es difícil no caer rendido ante la facilidad (en todo sentido) del filet de merluza con ensalada. Plato que, de repetirse un par de jueves en continuado, zás, pondría en riesgo los "Jueves de Pescado".

Como sea, en esta oportunidad compré "abadejo" trozado en medallones pequeños. Venía con la idea de hacerlos con roquefort, así que Alejandra preparó una mezcla de queso roquefort con queso crema untable y nueces. Una vez que dimos vuelta el peixe (como se dice en portugués) colocamos una buena cantidad de esa mezcla sobre cada pequño medallón, lo que a la postre quedó como fundido en el "Abadejo".

La terrina surgió del poco tiempo que teníamos para cocinar (yo tuve una sesión deportiva de Paddle), una ensalada de quinua ya preparada, un sobrante de arroz, y de la chispa que se enciende en cada crisis (a crisis pequeña, chispazo de similar tamaño). Ella le agregó arroz, un poco de choclo y preparó esos cubos que visten el plato.

Yo fui en busca del vino que no habíamos terminado con el carré del lunes, y a cenar.

jueves, agosto 31, 2006

Pollo de mar a la pimienta con calabazas capresse

Hoy es jueves, jueves de pescado. Y así lo hicimos. Pollo de Mar. Sinceramente no lo conocía, pero está bueno, no se deshace en la plancha. Es más, queda con esas marquitas de grillado. Macerado con limón, sal y pimienta. Para acompañar, un colchón de hojas verdes y ciboulette. Las calabazas capresse dan colorido y un sabor diferente para calmar la pimienta.

La verdad es que lo hicimos con Alejandra a las patadas como decimos por acá. Yo corté las calabazas y sazoné el pescado. Ale el colchón de hojas y la muzzarella (orgánica). Volvimos del supermercado como 21:30 e hicimos a tiempo para ver "Montecristo" cenados, claro pero sin lavar los platos (trastes para la zona del Caribe y aledaños), ni guardar las compras.

El vino, ya se sabe que tinto, Malbec Tittarelli, una bodega que está en Argentina desde 1915. Un vino de color rojo intenso con notas azuladas, con frutos rojos, ciruelas, hierbas y un notable eucaliptus. De paladar complejo, intenso y taninos bien marcados.

viernes, agosto 25, 2006

Gatuso criolla con papas al natural



Buenos Aires te regala días de primavera aún en invierno. Un salida a horario de la oficina y la posibilidad del momento mágico de cenar en familia.

Siguiendo con la nueva costumbre de "Jueves de Pescado" compré un gatuso grande. Lo hice a la plancha, previa maceración en limón, con romero, orégano y tomillo picadito. Pero primero piqué una cebolla, dos tomates peritas, una ají amarillo y uno verde. Aceite de girasol y la criolla lista. Quedó colorida, ¿no?

Las papas a hervir, cuando el cuchillo las atraviesa de lado, están listas para comer. Un toque de perejil como los maestros chef.

De acompañamiento una ensalada de radicheta, rabanitos, kanicama y tomate, condimentada com gomasio, aceite, limón, semillas de girasol y un aderezo de mostaza, aceite, limón, vinagre y pimienta fato por la Ale.

El vino, siempre será tinto por recomendación cardiológica, de Benjamín Nieto Senetiner: Malbec. Rojo granate intenso, joven, brillante e intenso con aromas de ciruela madura y mermelada de frutos rojos. De paso por roble, elegante y equilibrado. Taninos suaves con largo final de boca.

Un jueves de agosto diferente, con sol agradable y mientras atardecía la labor de elaborar los manjares que aglutinan a una familia, que entre plato y plato, disfruta de estar juntos.